Mal que no puede ser refrenado
Por Lolo Urízar
“ ¡Si supieras en qué clavos me he metido por hablar de más!! ” , me decía Paola, una niña de 15 años quien desde muy pequeña asistía a una iglesia evangélica, puesto que sus padres asistían con regularidad a ella.
“ He hecho sentir mal a un montón de personas”, siguió diciendo, mientras yo podía ver en su rostro una expresión de arrepentimento, “ le he pedido perdón a Dios, pero en cuanto tengo la oportunidad, y sin querer lo vuelvo a hacer”.
¡¡¡Qué difícil es parar de hablar!!! Ni modo, si es gratis y además es llamativo.
Muchas veces hablamos y hablamos pero no pensamos lo que estamos diciendo, ni mucho menos nos tomamos la molestia de pensar antes de hablar para no cometer errores. Jesús nos dice en Mateo 12:34 “ … de la abundancia del corazón, habla la boca ” guardamos nuestras frustaciones o traumas para que exploten en el momento más inoportuno y sirven para pisotear a alguien con nuestras palabras hiriéndola en una forma muy profunda, probablemente sin querer, queriendo.
Cuando un chavo quiere conquistar a una chava que le llama la atención utiliza sus estrategias para hacerla llegar a sus brazos, recordemos que a las mujeres se les conquista por el oído ( y a los hombres por el estómago!! ). Es muy fácil para los hombres inventar fráses o copiarlas de alguien más y decircelas a ellas. Conozco a varias chavas que me han contado algunas de las frases o palabras que les han di cho para impresionarlas, y es fascinante oir las historias que han sacado probablemente de algun programa de televisión, cuando la verdad es otra.
Santiago nos dice : “ Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. ¡Mirad cómo un fuego tan pequeño incendia un bosque tan grande!
Es muy fácil hablar, mentir y exagerar no digamos, queremos quedar bien en todos lados, no importando decir cualquier cosa, más aún en algun lugar donde no nos conocen, queremos asombrar a alguien o tan solo queremos hacerlos reir.
Cuando nos encontramos en cualquier reunión con un grupo de amigos “ evangélicos ” y tenemos confianza con ellos, comenzamos a hablar de más, y si es que la cosa se pone “ caliente ”, hasta contamos chistes en doble sentido o utilizamos palabras soeces, pues, como estamos con amigos, de todos modos ellos también las dicen y además, antes de empezar la reunión oramos y dedicamos todo lo que ibamos a hacer ( no a decir ), no importa.
Conozco a alquien que se sabe los utlimos chismes de todos, si necesito saber algo, no acudo a Walter Mercado sino a dicha persona. Sabe tanto de otras personas, que hasta sabe hasta el salario de algunos los pastores y otras cosas más!!! Lo malo es que lo usa para que la gente crea que es tan importante, que hasta los pastores le cuentan sus intimidades. Es impresionante la manera en que nos comunicamos utilizando la famosa técnica del “ Chisme ” ( término que se usa dependiendo de quién lo cuenta, porque si lo cuenta cualquier persona es un chisme, pero si lo cuenta el pastor o el anciano, es que está compartiendo las experiencias de otro para bendición de los demás ). ¿ Alguna vez te han inventado un chisme ? ¡Qué horrible se siente ! , claro, como no están hablando nada agradable de tí, no te gustó, pero, no vemos nada de malo cuando se trata de hablar de alguien más.
Es un mal que no puede ser refrenado!!!
“ Con ella bendecimos a Dios y maldecimos a los hombres…” Santiago 3:9
Tu boca es un instrumento muy poderoso, ¿ para qué lo vas a usar ?
Algunos consejos para el uso de tu lengua:
Cuando sintás el deseo incontrolable de contar un chisme de alguien más, piensa un momento, respira profundo y… repite el Salmo 119 COMPLETO.
Cuando tengas la lengua caliente por contar un chisme, corré al refrigerador, abrilo, y con la punta de tu lengua tocá el hielo del freezer durante 10 segundos. ( este remedio te durará de por vida )
Cuando tengas ganas de mentir, corré a una tienda, compra una bolsa de angelitos grandes ( marshmellows ), introduce 15 de ellos en tu boca y sin masticarlos, intentalo.
Cuando te laves los dientes, no se te olvide pasarte el cepillo sobre la lengua, es bueno para el mal aliento.
Cuando estes en pleno chisme, recuerda, las paredes oyen… y tu mamá también !!!.
Cuando quieras hablar de más, recuerda, la serpiente habló de más, y ahora vive como una arrastrada.
Cuando quieras mentir, recuordá, Ananías y Safira mintieron y hoy estás tres metros bajo tierra, mejor no mintás, porque no vaya ser que después de tu mentira, probablemente no murás, pero desearás que te trague la tierra.



