“Mientras creamos que alguien más tiene el poder de hacernos felices, estaremos poniéndonos a nosotros mismos como víctimas”.
Frases como ésta, son las que necesitamos en un mundo en donde esperamos que nos den todo.
Que el Gobierno haga cambios, que me aumenten el salario, que me regalen puntos ( colegio, universidad y hasta campamentos!!!), que salgan ofertas, que me den las gracias, que reconozcan mi trabajo, que pronuncien mi nombre, que alguien me haga un halago, o cualquier cosa que nos haga sentir bien, pero siempre esperando que "alguien más" nos lo diga para sentirnos importantes o que nuestro esfuerzo fue visto o tomado en cuenta.
Una amiga atea (por la gracia de Dios) me dijo una vez:
"Lolo, he encontrado al fin una religión con la que estoy de acuerdo. La Induista, pues ellos buscan la felicidad propia y no les interesa lo demás, no como el cristianismo que se matan toda la vida con tal de ganarse la vida después de la muerte, y no disfrutan la vida actual".
Me pareció interesante lo que me dijo, sin embargo yo el dije que no creía que una persona podría encontrar la felicidad solo para él mismo, sin importarle lo demás, pues, Cómo podría ser feliz cuando su hermano se estaba drogando? o su papá le acababa de pegar a su mamá? es imposible ser feliz así, además creo que tu idea sobre el cristianismo es errónea. Nosotros no nos matamos para obtener una vida eterna, ni para ser felices. El cristianismo se trata de HACER FELÍZ A ALGUIEN MÁS!!!
El mejor ejemplo lo tenemos en Jesucristo, quien no murió para que Mel Gibson hiciera una película sobre Él, sino entregó su propia vida para que nosotros tuviéramos vida... Eso es ser feliz, buscar la felicidad de alguien más y no esperar que me la hagan feliz.
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